domingo, 4 de mayo de 2008

Pensamientos místicos

Pensamientos místicos

La adoración, el adorador y el adorado no están separados.

Quien se conoce a sí mismo conoce a Dios, ya que ambos son la misma cosa. (Clemente de Alejandría)

La estructura profunda esencial del reino sutil es, en cualquier caso, la misma: la visión de la esencia arquetípica y la absorción en ella.

A medida que el proceso de transcendencia e integración continua, aparecen totalidades de orden superior que terminan conduciendo a la unidad.

En la región causal superior yo no hay yo, ni dios, ni Dios final, ni sujeto, no hay nada a excepción de la conciencia, del Ello.

Progresión de la evolución de las estructuras superiores: en el reino sutil el yo se disuelve en la Divinidad arquetípica; en el nivel causal inferior el yo Deidad se disuelve en el Dios final que es su fuente y esencia. En el nivel causal superior el Dios-yo final retorna a su fundamento anterior disolviéndose en la Conciencia Informe Infinita e Inobstruida.

El centro del yo es el arquetipo; el del arquetipo, el Dios final. Lo Informe, en el centro de lo Informe nos encontramos con el mundo completo de la forma. En este punto lo ordinario y lo extraordinario, lo sobrenatural y lo mundano se revelan exactamente idénticos.

La transcendencia perfecta no consiste en transcender el mundo, sino en transcender como Mundo.

Aneu de areths alhqinhs qeos legomenos onoma estin (Plotino. enhadas, II, 9, 15, 39)

Anima naturaliter cristiana

Nada te turbe, nada te espante. Quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta. La paciencia todo lo alcanza. (Sta. Teresa)

Una creencia puede ser reconfortante, pero sólo la experiencia llega a ser liberadora.

El significado del alma es tan profundo que jamás llegaríamos a sondearlo, por más que recorriéramos todos sus caminos. (Heráclito)

Todos los budas y todos los seres sensibles no son sino un Espíritu separado del cual nada existe. Ese Espíritu, que carece de origen, no ha nacido nunca y es indestructible. No es verde ni amarillo y carece de forma y apariencia. No pertenece a la categoría de las cosas que existen ni de las que no existen y tan poco puede ser calificado, en consecuencia, en términos de nuevo o viejo.

(Maestro Zen Huang Po)

Nuestra conciencia vigílica normal no es más que un tipo especial de conciencia que se haya separada de otras modalidades completamente diferentes por la más delgada de las membranas. Podemos pasar toda la vida sin sospechar su existencia, pero basta con aplicar el estímulo adecuado para que comiencen a desplegarse en toda su amplitud… Existe un continuo de conciencia cósmica frente a la cual nuestra individualidad levanta barricadas y en el que nuestra mente se zambulle como en un océano o claustro materno.

Ningún relato total del universo en su totalidad puede pretender ser definitivo mientras no preste atención a esas otras modalidades de conciencia.

(William James)

Veamos ahora la naturaleza de este Testigo absoluto porque, cuando lo reconozca, se liberará de las ataduras de la ignorancia y alcanzará la liberación.

Existe una Realidad que se sostiene a sí misma y sobre la que se asienta la conciencia de nuestro ego. Esa Realidad es el Testigo de los estados de conciencia del ego y del cuerpo. Esa Realidad es el Testigo constante en los tres estados de conciencia, la vigilia, el sueño y el sueño sin sueños. Él es su verdadero Yo, la Única Realidad cuyo resplandor impregna la totalidad del universo.

Su naturaleza es la conciencia atemporal que conoce todas las cosas y las contempla, desde el ego hasta el cuerpo. Es el Testigo del placer, del dolor y de los objetos sensoriales. Éste es su verdadero Yo, el Ser Supremo, el Antiguo, el Inmutable, el que nunca deja de experimentar la liberación infinita. Ése es el Espíritu.

(Shankara)

Somos nosotros los que nos encadenamos al sufrimiento,

Nadie nos impide la vida o la muerte,

Nadie nos obliga a empujar la rueda

Y a abrazar y besar sus dolorosos radios,

Su llanta de lágrimas, su nave de nada.

(Un poeta)

Existe un tipo de despertar del trance que he experimentado con cierta frecuencia desde la infancia, especialmente cuando me encuentro a solas. Para ello solía bastar con repetir varias veces mi nombre en voz baja hasta que, súbitamente, mi individualidad parece disolverse y desvanecerse en el ser ilimitado. Y no estoy hablando de un estado confuso, sino del más claro e indiscutible de todos los estados…, un estado que transciende por completo las palabras, en el que la muerte es una imposibilidad irrisoria y la pérdida de identidad –si es que puede hablarse de tal cosa- no se asemeja en nada a la extinción sino, por el contrario, a la única vida verdadera.

(Alfred, Lord Tennison)

¿Por qué es usted infeliz?

Porque el 99,9 por ciento

de todo lo que piensa

y de todo lo que hace

es para usted.

Y no hay nadie.

(Wei Wu Wei)

¡Mírame! ¡Soy Dios! ¡Date cuenta de que estoy en todas las cosas! ¡Mira! ¡Yo he creado todas las cosas! ¡Mira! ¡Yo soy quien lleva todas las cosas hasta su fin, por el mismo Poder, Sabiduría y Amor con que las creé desde el instante sin comienzo! ¿Cómo podría existir algo equivocado?

(Juliana de Norwich)

¿Qué es el mundo? Un poema eterno

en el que brilla y resplandece el espíritu de la Divinidad,

en el que chispea y espumea el vino de la sabiduría

y todo nos habla en el sonido del amor

(Hugo von Hofmannsthal)

En la medida en que el espíritu se torna más consciente es más capaz de transformar los momentos de contemplación en una visión permanente.

(P. Mondrian)

Es un gran error pensar que es posible encontrar la verdad universal, el Camino de los cielos y la tierra, la experiencia de lo absoluto y de lo infinito o, dicho en términos espirituales, el Tao, en un supuesto cielo o un supuesto otro mundo. No existe un solo instante en el que abandonemos el Tao porque resulta imposible salir del Tao.

(Amakuki Sessan)

Y, a pesar de Todo, existe la sensación –supongo que se trata de la Última Convicción mística- de que, más allá del Dolor, más allá de la Muerte, más allá del Horror, el Universo entero está, de algún modo Completamente Bien. (con ce y be mayúsculas)

(Aldous Huxley)

No hay forma alguna de alcanzar el Yo. Porque, en el caso de que la hubiera, ello significaría que el Yo no está aquí y ahora y que puede ser alcanzado. Pero todo aquello que se logra termina perdiéndose y, en consecuencia, es impermanente. Y lo que no es permanente no merece la pena. Es por ello que digo que no es posible alcanzar el Yo. Usted es el Yo, usted ya es Eso.

(Sri Ramana Maharsi)

Los místicos son los portadores de la antorcha que ocasionalmente trae destellos del conocimiento de la realidad al mundo de la ignorancia o ilusión del ser humano. Un mundo sin místicos sería un mundo absolutamente ciego y malsano.

(Eminencia gris, Aldous Huxley)

Esta conciencia presente, luminosa y nítida

en la que Forma y Vacuidad no son dos,

en la conciencia en la que los tres estados (vigilia, sueño

y sueño profundo) se hallan espontáneamente presentes.

Practícala día y noche de continuo, hijo de mi corazón,

porque la no dualidad es la libertad natural.

(Tsogdruk Rangdrol)